Reflexiones · Comunidad
Hacerle un lugar al encuentro.
Compartir una oración puede comenzar con algo muy sencillo.

«Porque donde hay dos o tres reunidos en mi Nombre, yo estoy presente en medio de ellos»
La Palabra en su contexto
Estas palabras aparecen en un capítulo dedicado a la vida de la comunidad, sus conflictos y el perdón. Reunirse en el nombre de Jesús invita a cuidar la manera en que nos encontramos y nos escuchamos.
En la vida de hoy
No necesitas organizar algo grande para compartir la fe. Puedes proponer un momento breve de gratitud antes de comer o acompañar en silencio a quien atraviesa un día difícil. La invitación ha de dejar libertad a la otra persona.
Un gesto para llevar contigo
Pregunta a alguien cercano si le gustaría compartir una intención. Si acepta, escuchen primero y recen después, sin convertir su experiencia en una lección.

De la lectura a tu día
Hazle llegar unas palabras.
Puedes preparar unas palabras para alguien con quien te gustaría compartir un momento de oración.
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