Reflexiones · Vínculos

Quédate cerca del amor.

La cercanía se cultiva con actos pequeños y repetidos.

Una lectura para llevar a tu día

«Como el Padre me amó, también yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor.»

La Palabra en su contexto

La imagen de la vid recorre este capítulo: una rama vive unida a la planta. Jesús habla de permanecer en su amor y de amar a los demás. Esa cercanía alimenta una vida que puede dar fruto.

En la vida de hoy

Permanecer no siempre se siente extraordinario. Puede tener la forma de una llamada, una disculpa sincera o un rato de oración en medio de un día común. Los vínculos se cuidan con presencia y también con respeto a los límites de cada persona.

Un gesto para llevar contigo

Busca un gesto de cariño que puedas sostener. Que sea sencillo y concreto: escuchar sin mirar el teléfono o preguntar cómo puedes ayudar.

De la lectura a tu día

Hazle llegar unas palabras.

Unas palabras sencillas también pueden ser una forma de cuidar a alguien.

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La esperanza también se practica.