Reflexiones · Esperanza
La esperanza también se practica.
Podemos esperar y seguir cuidando lo que importa.

«Alégrense en la esperanza, sean pacientes en la tribulación y perseverantes en la oración.»
La Palabra en su contexto
Pablo reúne esperanza, paciencia y oración dentro de una invitación a vivir el amor de manera concreta. Alrededor de este versículo habla del servicio, la hospitalidad y la convivencia. La esperanza tiene un lugar en la vida compartida.
En la vida de hoy
Cuando una respuesta tarda, podemos sentir que nada avanza. Perseverar no exige fingir alegría constante. Puede significar seguir atendiendo lo necesario, aceptar el cansancio y volver a hablar con Dios desde la verdad de cada día.
Un gesto para llevar contigo
Elige una forma de cuidar tu espera: retomar una conversación, cumplir un compromiso posible o reservar un breve momento de oración.

De la lectura a tu día
Una oración a tu ritmo.
Puedes acompañar tu espera con una oración que elijas para este momento.
Elegir un versículo y una oración