Reflexiones · Confianza
Pedir también es confiar.
Hay necesidades que merecen ser nombradas.

«Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; llamen y se les abrirá.»
La Palabra en su contexto
En el Sermón de la montaña, Jesús invita a acudir al Padre con confianza. Esta relación no funciona como una lista de encargos: rezar no permite controlar lo que ocurrirá ni convertir un deseo en una certeza.
En la vida de hoy
Pedir nos ayuda a reconocer que no somos autosuficientes. Podemos expresar lo que anhelamos y, al mismo tiempo, permanecer abiertos a lo que necesitemos aprender. La ayuda también puede acercarse mediante una persona a la que nos atrevemos a hablar.
Un gesto para llevar contigo
Pon nombre a una necesidad concreta. Preséntala en oración y piensa quién podría acompañarte de una manera real esta semana.

De la lectura a tu día
Una oración a tu ritmo.
Si quieres poner una necesidad en oración, elige libremente por dónde comenzar.
Elegir un versículo y una oración